Un motivo para charlar

La biografía (si se me permite) de una novela puede ser excusa suficiente para la natural conversación entre un escritor y sus lectores, ¿no les parece?

domingo 29 de enero de 2012

Seguimos esperando

Hoy es 29 de enero de 2012 y seguimos esperando a que los de Baile del Sol den novedades para la publicación. Casi es desesperante. Ahora mismo les doy un toque. Brrrrrrr!!

miércoles 30 de noviembre de 2011

Portada y galeradas

Hace ya varios meses desde que entregué mi propuesta de portada, una foto familiar que fue germen inspirador de la novela. En la editorial se pusieron a hacer pruebas pero aún no tengo el resultado.

Sin embargo, esta misma semana me llegaron las galeradas de El silencio. Pude apreciar las tripas, con su título, su formato, sus páginas de cortesía, sus derechos protegidos. Realmente excitante y un gran suspiro de alivio al comprobar que, aunque despacio, el proceso sigue.

El mismo día que las recibí, las corregí y las envié de nuevo al editor, que debe estar rectificando las erratas que pude detectar.

Al mismo tiempo que corregía, releía el texto después de varios años y, como entonces, me recorrieron escalofríos en determinados pasajes y me emocioné tanto como si fuese la obra de otro y es que, por mucho que yo sea su autor y esté feo decirlo, ¡cómo me gusta esta novela!

Poco a poco todo va llegando. Es ley de vida.

viernes 12 de agosto de 2011

Pasé a la acción

Aprovechando la Feria del Libro de Madrid, en junio de 2011 (¡Cómo pasa el tiempo!), decido pasar a la acción. Baile de Sol comparte caseta en el Parque del Retiro y me acerco a preguntarles en persona lo que no me contestan vía correo electrónio. Llego a mediodía y no abren hasta las cinco. Espero.

Poco antes de esa hora, veo llegar al editor, Tito Expósito me entero después que se llama. Literalmente le asaltamos, mi mujer viene conmigo, y le cuento con la emoción embargada la desesperación que siento. Tito, al principio un tanto intimidado, nos confiesa los problemas por los que pasa la editorial. De hecho, ha tenido que renunciar a su excedencia y volver al trabajo porque todo lo han de hacer entre los dos editores. La muchacha que les hacía todo el papeleo se ha marchado. Parece que conseguirmos conmoverle porque me da su correo particular, ya que el oficial tiene cientos de correos sin abrir y ya no es operativo.

Nos marchamos con la sensación de que algo hemos avanzado.

Cuando calculo que ya ha regresado a Tenerife, me pongo en contacto con él en la nueva dirección e inmediatamente me solicita la novela de nuevo, con una biografía, una sinopsis y una foto. Tengo la sensación de que seguimos acercándonos a la meta.

Pero pasa todo junio y julio.

Hasta que a mediados de agosto, eldía 11 para ser más exactos, tengo respuesta de Tito interrogándome sobre alguna idea para la portada. Le mando la que tengo pensada y contesta que harán unas pruebas.

Con cierta prevención, la ilusión crece como nunca antes.

viernes 14 de enero de 2011

Aún hay que esperar más

Y si las esperas son pocas, hay que aguantar más, pues a finales de 2010 la editorial Baile de Sol me comunica que llevan retraso, que el contrato ha caducado y se requiere una renovación. Impepinablemente, lo admito y en pocos días el nuevo contrato es firmado. Se me saltan nuevamente las lágrimas.
Se aprovecha la ocasión para introducir el formato electrónico y, para prevener nuevos retrasos, se indica en el texto que la novela será publicada dentro de los dos años siguientes. ¿No desespero? No, no desespero. ¿Me muero de ganas? Sí, me muero de ganas.

En resumen... ¡¡¡¡cuánto cuesta!!!!

lunes 5 de abril de 2010

Tiempos, esperas y otras vicisitudes

Si te consideras escritor, deseas publicar, pero publicar es más difícil que escribir, incluso que escribir bien. A mí me ha pasado. He llegado a ver mi nombre impreso en letra de imprenta en algunos de mis textos, pero nunca más allá de la participación en antologías colectivas fruto de la declaración de finalista en certámenes literarios. En dos ocasiones he visto mi nombre junto al título de la novela correspondiente en la portada de sendas ediciones. Fueron "La Barca Voladora" y "El silencio entre las palabras", por ese orden, orden, por otro lado, contrario al de su finalización por mi pluma. Ambas fueron un bonito y breve sueño en la editorial Creápolis Impulsa, de impresión bajo demanda, que llegó a vender algo así como un centenar de ejemplares en mi círculo personal de amigos y conocidos gracias a mis esfuerzos promocionales (los únicos que hubo). Creápolis desapareció al no poder hacerse cargo sus creadores de un trabajo que no les reportaba más que quebraderos de cabeza. El sueño se desvaneció en la vigilia cruel.
Una semana antes de que Creápolis echara sus cierres, la editorial Baile de Sol me envíó un correo electrónico con las palabras que todo escritor novel desea leer. Su comité de lectura había aprobado la publicación de mi obra. En su texto no indicaban a qué obra se referían y tuve que tirar de archivo (bendito Access) para saber a cuál se referían. Era "El silencio entre las palabras" la novela elegida, mi primera novela larga terminada, mi primera experiencia total como escritor.
En su comunicado me preguntaban si todavía seguía interesado en la publicación y la pregunta no era baladí. Su correo databa de finales del año 2008; yo les envié el texto en el 2005 y pretenden publicarla a lo largo del 2010. Esos son los tiempos requeridos para ser publicado en mi caso.
Por supuesto, acepté. Firmé un contrato con lágrimas en los ojos de orgullo y satisfacción y ahora me encuentro esperando, en pleno mes del día del libro, a que el proceso de galeradas, elección de portada y demás tecnicismos se materialicen.
Ser escritor requiere de la paciencia del agricultor. permaneces junto a tus plantas como si nunca fuesen a crecer y un día ves que el fruto está maduro. Mientras, sólo miras al cielo... por si llueve.